
Modificando el azul semi profundo
Cambiándote de traje te encontré, viajando a través de las gamas multicolores, lápices rojos y azules y bajo el mar, enraizándote a una roca espina o a una florecilla ahogada, buscando entre mi azul semi profundo, puedo observar la punta de mi lengua llorando entre las calles, como quisiera robarte un centavo de tristeza para ponérmela de máscara, porque la tristeza se me corre, huye de mi mirada, bajo los asientos de los buses que revientan , y sin poder subirme a ninguno de ellos, bajo la mente despejada y tu, y nosotros inexistente, bajo la suave brisa de un periódico de lunes, encontrado en el suelo, armado para jugar, podremos hacer avioncitos, puedes hacerlos despegar si quieres, y despierto sin contar las lunas que pasaron, siempre será un comienzo, latido 1, latido 2, latido 3, una llamada que me hace dejar el azul, ¿Qué es lo real? ¿Qué es el azul?, me zambullo nuevamente sobre mi taza de leche, ¿podré encontrar algo mas puro?, ¿lo podré encontrar? En el camino existen muchas muertes, la del sol, la de la noche, la de mi padre, la de mis sueños, sobre lo que espero y no quiero, sobre lo que quiero y no puedo. Otra vez me ahogo, ahora el mar me hace suya, tan tiernamente como sentir una mano en tu vientre, acariciándolo, buscando algo más, serpenteando, abotonando, desatando, abriendo, cerrando, dejando, alejando, dando títulos sin valor, nombres no conocidos, y otra vez el viento que se lleva aquel viejo diario de lunes. Puede ser que todos se equivoquen, que no sea verdadero reírse por apuntar mejor, solo una joda y el semen adecuado, el que debía ser, dio de beber a la semilla, alargada, aislada.
