"Soy un demonio"
Que? que soy un ángel y tu un demonio, no tengo miedo a nada, tal vez te perdiste, te desquiciaste al ver con la dulzura con la que trato tus pecados y tus locuras(tal vez porque tambien me siento como tu), sonriendo te daré un beso. Nadie es bueno o malo, todos estamos marcados, sólo hay que buscar la ocasión perfecta para pasar de ángeles a demonios, o de demonios a ángeles.
Besos!
Saturday, March 22, 2008
Friday, March 21, 2008
Engañando un viernes santo
Escribo sin tratar de escribir nada que no me pertenesca. La vida se confunde en mi mente, tal vez mis dias no son asi de azules o asi de grises, tal vez no soy asi como me veo, tal vez formo parte de una oleada de palabras que me van creando, amoldando, transformando, alejando y acercando al mar, a la casa blanca, a un libro, a un pedazo de pan sobre la mesa, a una migaja de pan debajo de la mesa, a ciento cincuenta hormigas con letreros de "jamás me alejare".
La huida tiene sentido, pero huir de lo que te hace feliz es lo más triste que existe, tal vez ahora en estas paredes, bajo un techo de mimbre, el mar a cuestas, la arena sobre el cuerpo, tal vez deje de ser piedra, piedra en el bolsillo, piedra en el zapato, pisapapel, piedra brillante en gargantilla de plata pero piedra al fin al cabo, piedra que llevas cuando sonries, piedra que llevas bajo la noche, piedra que se desintegra ante un par de palabras.
Sigo pensando que quiero escribir algo que me pertenesca, un par de palabras sobre la orilla, en la punta de la lengua, palabras fritas, palabras al curry, palabras con salsa de tomate, quiero que estas palabras sean mías pero se escapan se van a la playa, regresan a esta habitacion del centro desde donde ahora escribo, observo por la ventana y escucho el ruido de los autos y la calle ahi como siempre.
Ahora abro la puerta y veo el jardin, tal vez no estoy en el mar ni en el centro, tal vez haya engatuzado a todos y ahora este riendo, haciendo el amor, cayendo, jugando, bailando, tal vez no haya dicho nada y este en silencio.
Escribo sin tratar de escribir nada que no me pertenesca. La vida se confunde en mi mente, tal vez mis dias no son asi de azules o asi de grises, tal vez no soy asi como me veo, tal vez formo parte de una oleada de palabras que me van creando, amoldando, transformando, alejando y acercando al mar, a la casa blanca, a un libro, a un pedazo de pan sobre la mesa, a una migaja de pan debajo de la mesa, a ciento cincuenta hormigas con letreros de "jamás me alejare".
La huida tiene sentido, pero huir de lo que te hace feliz es lo más triste que existe, tal vez ahora en estas paredes, bajo un techo de mimbre, el mar a cuestas, la arena sobre el cuerpo, tal vez deje de ser piedra, piedra en el bolsillo, piedra en el zapato, pisapapel, piedra brillante en gargantilla de plata pero piedra al fin al cabo, piedra que llevas cuando sonries, piedra que llevas bajo la noche, piedra que se desintegra ante un par de palabras.
Sigo pensando que quiero escribir algo que me pertenesca, un par de palabras sobre la orilla, en la punta de la lengua, palabras fritas, palabras al curry, palabras con salsa de tomate, quiero que estas palabras sean mías pero se escapan se van a la playa, regresan a esta habitacion del centro desde donde ahora escribo, observo por la ventana y escucho el ruido de los autos y la calle ahi como siempre.
Ahora abro la puerta y veo el jardin, tal vez no estoy en el mar ni en el centro, tal vez haya engatuzado a todos y ahora este riendo, haciendo el amor, cayendo, jugando, bailando, tal vez no haya dicho nada y este en silencio.
Thursday, March 13, 2008
Transformación
(para cuando te escondas)
Caminando entre el puente y el viento, pude recordar mis pasos de antaño, cuando la cojera invadía lentamente mi verde voz, mi frente limpia aún, sin nada q esconder, sin nada, sin dolores ocultos, recordé la voz del niño cara de araña, y de su tierna mirada, sus canciones incompletas y su afición por ser odiado y sufrir, solo, como todos los lunes, el niño araña se viste para representar el diario de su vida, esconde sus otras 4 patas, para tratar de pasar desapercibido, revolotea alrededor de las luces, la gente le teme, pero en su inconciencia el niño araña quiere jugar con todos, pica de vez en cuando, mientras tratar de jugar a las escondidas o de saltar la soga, o al momento de convertirse en estatua, encantado! Te toca ahora a ti.
Fue un día de esos, en que la vida de diario, se hacia mas cálida, cuando aparecí frente a el, con mi sonrisa de quiero a todos, puedo jugar contigo? El niño araña me tomo con sus patas no cubiertas, las no escondidas, y me enseño su telaraña, sus juegos, y también me enseño el secreto de cómo enredarme y desenredarme, me escondí en su casa por un tiempo, le prepare te, jugué con el ajedrez, le cante una de mis canciones, le leí un poema tonto de aquellos q escribo, y me puse a tejer con él un rato.
Un día, decidimos de que era hora que yo partiera a ver de nuevo la luz del sol, aquella que arde, el niño araña, al despedirse me hirió en la punta del dedo, me dejo una huella, su veneno se mezclo con mi sangre, en algún momento perdí la conciencia, cuando desperté seguía en la telaraña, la vi mas hermosa que nunca, el niño araña me sonreía a lo lejos.
Me marche ese día, era martes de lluvia, no encontré el sol, aún ahora siento un poco de su veneno en mi piel, hoy me desperté y descubrí que sobre mi lado izquierdo crecía algo espectacular, sin quererlo o tal vez queriéndolo, me convertía en araña también, esperaré un tiempo más, y podré regresar a mi hogar.
Fue un día de esos, en que la vida de diario, se hacia mas cálida, cuando aparecí frente a el, con mi sonrisa de quiero a todos, puedo jugar contigo? El niño araña me tomo con sus patas no cubiertas, las no escondidas, y me enseño su telaraña, sus juegos, y también me enseño el secreto de cómo enredarme y desenredarme, me escondí en su casa por un tiempo, le prepare te, jugué con el ajedrez, le cante una de mis canciones, le leí un poema tonto de aquellos q escribo, y me puse a tejer con él un rato.
Un día, decidimos de que era hora que yo partiera a ver de nuevo la luz del sol, aquella que arde, el niño araña, al despedirse me hirió en la punta del dedo, me dejo una huella, su veneno se mezclo con mi sangre, en algún momento perdí la conciencia, cuando desperté seguía en la telaraña, la vi mas hermosa que nunca, el niño araña me sonreía a lo lejos.
Me marche ese día, era martes de lluvia, no encontré el sol, aún ahora siento un poco de su veneno en mi piel, hoy me desperté y descubrí que sobre mi lado izquierdo crecía algo espectacular, sin quererlo o tal vez queriéndolo, me convertía en araña también, esperaré un tiempo más, y podré regresar a mi hogar.
Tuesday, March 11, 2008
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